miércoles, 31 de octubre de 2012

Gabriel Puentes - Simple (2008; ed. 2010)

Ayer por la noche, viendo en directo al grupo de Esperanza Spalding, volví a fijarme en el fantástico pianista argentino Leo Genovese. Le sigo desde hace años, con los grupos de Phil Grenadier y aquel disco que sacó como líder llamado Haikus II, pero la verdad es que le tenía un poco olvidado. Y el tío es muy bueno.

Por eso hoy he estado reescuchando este Simple, en el que el batería chileno Gabriel Puentes se acompaña por Genovese y otro tipo que me gusta, el contrabajista Chris Lightcap. Hay buenos temas, algunas versiones interesantes ("Ask Me Now", "Nefertiti", "Our Delight", dos tomas de "Blues Connotation"...) y muchas ideas bien tocadas.

El líder es Puentes, pero en este tipo de discos liderados por el batería ya se sabe lo que pasa, y Genovese es mucho Genovese.


(Comprado en Long Play, Bilbao)

lunes, 8 de octubre de 2012

FJF - Blow Horn (1995; ed. 1997)

FJF eran originalmente las siglas de Free Jazz Four, un grupo que, sin saberlo, era un "supergrupo" del free. La colaboración de Ken Vandermark y Mats Gustafsson no era para menos. En 1995 el norteamericano aún estaba despegando, y al grabar este disco inauguró dicha colaboración, que más adelante continuaría mediante el AALY Trio + Ken Vandermark y, más recientemente, con su participación en el excelente Inmediate Sound de The Thing.

Blow Horn es un disco de iniciación; primerizo, en cierta forma. Gustafsson demuestra cierta superioridad, aunque Vandermark desarrolla ideas muy interesantes, y la combinación de ambos instrumentistas es enriquecedora.

Aunque sea desde un punto de vista histórico, merece la pena.


(Comprado directamente en la web del sello Okkadisk)

domingo, 30 de septiembre de 2012

Jesse Stacken - That That (2006)

Reseña publicada originalmente en Tomajazz en abril de 2008:

Jesse Stacken fue una grata sorpresa cuando le escuché como pianista del Peter Van Huffel Quintet, banda en la que comparte atril con otro joven valor, el guitarrista Scott Dubois, y con el propio líder, que también apunta maneras muy interesantes. Ahora Stacken levanta el vuelo con este disco, que sirve como carta de presentación y como declaración de intenciones.

Acompañado por una rítmica nada despreciable, formada por el noruego Eivind Opsvik y el norteamericano Jeff Davis, este trío es una buena muestra de la música que están desarrollando algunos jóvenes en Brooklyn. Fresh Sound lleva años editando discos que intentan definir una denominación de origen para ese gran barrio neoyorquino. A veces con resultados mas afortunados que otros y últimamente con un criterio un tanto vago, pero ahí quedan esas instantáneas para la posteridad, que nos recordarán lo que se cocía al principio del milenio entre los jóvenes jazzmen de Brooklyn.

Centrándonos en Stacken, tras escuchar atentamente este That That, descubrimos a un pianista completo, formado, con una gran capacidad y muchos sitios a los que le apetece ir. Esa falta de enfoque es normal en músicos jóvenes y no debe ser un obstáculo a la hora de valorar a Stacken en su justa medida. Su pianismo emerge a borbotones y lleno de vida, llevándonos de un sitio a otro sin llegar a explotar, pero manteniendo cierto interés indemne a lo largo del CD.
Stacken suena por momentos a Andrew Hill, Paul Bley, Jarrett, Mehldau e incluso Craig Taborn, sin acabar de definirse, pero demuestra una técnica sólida y un planteamiento fresco y arriesgado.


That That es un debut muy interesante en el que Jesse Stacken, con la inocencia que acarrean las circunstancias, muestra una calidad muy superior a muchos pianistas supuestamente consagrados. La materia prima ya la tiene, la madurez ya le llegará. Ahora le toca ir hacia adelante y enseñarnos qué quiere hacer.
Puedes ver la publicación original pinchando AQUÍ.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Manolo Rodríguez / Carlos Costa / Machuca Trío - Dos Caras de la Misma Moneda / Energy

Reseña publicada originalmente en Tomajazz en mayo de 2008:

Manolo Rodríguez y Carlos Costa son dos nombres que me eran desconocidos hasta hace bien poco. Desde entonces, he podido escuchar dos de sus proyectos: Machuca Trío, y el más reciente Dos Caras de la Misma Moneda. Ambos, junto a sus respectivas grabaciones, son piezas de una carrera basada en la construcción de un camino diferente, árido e inclemente, en el que poco ha colaborado el reduccionista y papanatas panorama jazzístico nacional.

Tras varias aventuras musicales (tanto juntos como separados) estos dos canarios montaron Machuca Trío junto al batería José Miguel Méndez (alias “Churchi”), y en diciembre del 2005 entraron en el estudio para dar buena muestra de todos sus anhelos e influencias. A lo largo de los siete temas de Energy, escritos casi en su totalidad por Manolo Rodríguez, la banda se muestra inventiva y poco acomodada, yendo de un sitio a otro de forma natural. Quizá es en “Swing For Syndicate”, el tema mas eminentemente jazzístico, donde su música se tambalea, pero a medida que se van escuchando composiciones como “The Astronaut”, “Red” y sobre todo “At One O’Clock”, la inquietud del trío queda manifiesta. Independientemente de algún titubeo, o algún intrascendente y puntual problema de ejecución, Energy se revela como un disco rico en forma y contenido, atípico en España y de una calidad notable.

Dos años después, vuelven al estudio con otra encarnación musical, “Dos Caras de la Misma Moneda”, para producir, sin ninguna duda, una de las grabaciones más apasionantes que ha dado nuestro país en los últimos años. Valiente, comprometida, inteligente, inspirada, cautivadora… La música que produce este cuarteto hace brotar elogios e impresiones en cada escucha. Tras su paso por Nueva York y participar en seminarios con músicos que siempre habían sido una inspiración para ellos, la falta de focalización que podía percibirse en Machuca Trío quedó atrás.

Este disco es la cristalización de lo que Rodríguez y Costa buscan desde hace años. A falta de referentes (e incluso de apoyo de cualquier tipo) en nuestro país para desarrollar música improvisada de estas características, esta banda puede considerarse huérfana y pionera al mismo tiempo. Con una fuerte influencia de Tim Berne o Marc Ducret, entre otros, Dos Caras de la Misma Moneda es un disco tremendamente creativo, que contiene composición e improvisación de primera categoría.

El añadido del piano de Francis Hernández da soporte y amplitud a una banda en la que todos se dejan respirar e interpretan libremente sin colisionar. Aquí no hay nada casual o accidental, los planteamientos desarrollados en los cuatro temas del disco son complejos, avanzados e insólitos en España. Desde el corto boceto de “Kommunity” hasta la titánica “The Smelly Cat’s Suite” con sus 29 minutos de duración, la sensación de estar ante una obra trascendente no decae. 

Acompañando al CD hay un DVD que sirve como eslabón entre los dos proyectos. Dicho DVD contiene un concierto de Machuca Trío, que ve interpretado casi todo el repertorio de Energy, y un pequeño documental donde Costa y Rodríguez hablan de la evolución, musical y personal, que han sufrido en los últimos años. Un documento interesante para comprender mejor al músico y el contexto en el que trabaja y que suaviza la desazón de enfrentarse a un disco que dura mucho menos de lo que debería.

Escribo esta crónica según vuelvo de un concierto ofrecido por el nuevo grupo de un celebre músico español, reconocido internacionalmente. Un concierto lamentable y vergonzante, que me hace preguntarme una vez más por qué Carlos Costa y Manolo Rodríguez tienen que luchar para desarrollar su música, mientras que otros con su “fama” hace tiempo que se echaron a dormir.

Los dos canarios, tras este gran disco, ya están en el camino. La cosa funciona y suena condenadamente bien, ahora solo falta que el público les responda.

Puedes ver la publicación original pinchando AQUÍ:

lunes, 17 de septiembre de 2012

BassDrumBone - The Line Up (2005)

Reseña publicada originalmente en Tomajazz en febrero de 2008:

Vaya tres. Es difícil que no salga buena música de aquí, teniendo en cuenta la capacidad de cada uno de ellos por separado y el tiempo que llevan colaborando juntos en una u otra batalla. Y efectivamente, la música es buena, todos tocan bien, etc, pero la cosa no acaba de despuntar.

No quiero decir que no haya buenos momentos, pero los tres permanecen siempre en el umbral de la corrección, con un innegable saber hacer que no pasa de interesante.

The Line Up es el tercer y menos interesante disco de este democrático grupo en el que nadie sobresale, y en este detalle es donde radica su principal interés, en la capacidad para escuchar(se) e interactuar de los tres instrumentistas.

Así que aquí tenemos una ración de buen jazz, avanzado pero accesible, que recomendamos consumir con la perspectiva adecuada valorando a sus interpretes por su actuación en otros contextos, como el Mark Helias’ Open Loose, el Gerry Hemingway Quartet o la Ray Anderson Alligatory Band, por poner un grupo de cada uno de ellos, mayormente mas interesantes que éste BassDrumBone.

Puedes ver la publicación original pinchando AQUÍ.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Juez, jurado y ejecutor

Escrito para Beefeater London Dry Gin:

Durante años ha sido el tipo más duro del cómic británico. Creado al abrigo de la mítica revista 2000 A.D. por John Wagner y el español Carlos Ezquerra, el Juez Dredd es uno de los principales beneficiarios de la asombrosa cantera creativa del cómic británico. Sus historias han sido escritas, entre otros, por tipos como Grant Morrison, Garth Ennis o Mark Millar, e incluso un joven Alan Moore envió guiones de Dredd al editor de la revista, mucho antes de convertirse en el mejor guionista de cómic de las últimas décadas.

Ahora, el inmisericorde juez regresa a la gran pantalla en una versión mucho más afortunada que la protagonizada por Sylvester Stallone en 1995. Titulada sencillamente Dredd, está escrita por Alex Garland, asiduo colaborador de Danny Boyle (escribió “28 días después”, “Sunshine” y la novela en la que se basó “La Playa”), dirigida por Pete Travis (“En el punto de mira”) y protagonizada por un hierático Karl Urban. La hora del juicio ya está aquí.


Yahvé M. de la Cavada, 2012

jueves, 6 de septiembre de 2012

Después de “Once”


Escrito para Beefeater London Dry Gin:

Once” no fue su primera incursión en el cine, pero sí la que le catapultó. Nadie hubiese dicho que aquella humilde cinta independiente rodada en un Dublín tan realista como romántico llegaría tan lejos como para, además de convertirse en una de las películas del 2007, dar el primer Oscar a la mejor canción a un músico irlandés. 16 años después de su divertido papel en la clásica “The Commitments”, Glen Hansard conquistó Hollywood junto a la actriz y cantante Marketa Irglová, co-protagonista de “Once” y co-autora de la canción galardonada.

La cosa no quedó ahí: Hansard e Irglová se enamoraron durante el rodaje y, tras unos años de éxitos y giras con su banda The Swell Season, se separaron. Toda esta historia, la que ocurrió al apagarse las cámaras, entre escenarios y habitaciones de hotel, se cuentan en el documental del mismo nombre, estrenado este verano en nuestro país de manera demasiado discreta. El DVD, afortunadamente, ya está a punto de salir.

Yahvé M. de la Cavada, 2012

martes, 4 de septiembre de 2012

Russell Brand, orgullo patrio

Escrito para Beefeater London Dry Gin:

Puede que los británicos no inventasen el rock, pero casi. Todas las revitalizaciones y reinvenciones de la música popular del siglo XX pasan por Inglaterra, por eso suelen celebrar más que nadie las épocas doradas del rock. Sin embargo, Hollywood se ha adelantado con la película Rock Of Ages, un delirio musical ñoño y pseudo nostálgico que homenajea un periodo estético y musical que no queda tan lejos.

Capitaneados por un Tom Cruise acertado (que debutó en esa misma generación), y a pesar de que su banda sonora se basa en grupos americanos, Inglaterra se coló en la producción mediante dos de sus protagonistas: Catherine Zeta-Jones y el inefable y divertido Russell Brand.


Quienes aún no habéis podido borrar de vuestra memoria el horrendo playback de Brand en la clausura de los juegos olímpicos, acudid corriendo al cine a verle cantar algunos éxitos de los 80. No tiene precio.

miércoles, 29 de agosto de 2012

¡Invasión Pirata!

Escrito para Beefeater London Dry Gin:

No sólo de Pixar vive el aficionado a la animación. Inglaterra también alberga a uno de los gigantes de la animación mundial, la productora Aardman, principalmente conocida por las geniales historias de Wallace & Gromit.

La nueva aventura producida por Aardman es ¡Piratas!, una divertida epopeya que llevará al Capitán Pirata desde el centro del océano hasta las calles de Londres para competir por el premio al Pirata del Año. Dirigida por Peter Lord (que ya dirigió otra de las joyas de la factoría, Chicken Run), ¡Piratas! Llega a nuestras pantallas con varios meses de retraso (en Reino Unido y EE.UU. se estrenó en marzo y abril respectivamente) y en su versión original cuenta con las voces de Hugh Grant, Salma Hayek, Imelda Staunton o Jeremy Piven.

lunes, 20 de agosto de 2012

Adios a Tony Scott, el último boy scout


Escrito para Beefeater London Dry Gin:

La mañana de este lunes se teñía de luto por la muerte de Tony Scott, hermano pequeño del más popular Ridley Scott. A pesar de haber desarrollado su carrera en los Estados Unidos, Scott nació en North Shields, un pueblecito cerca de Newcastle, en el noreste de Inglaterra.

Aunque se caracterizó por ser un fabricante de blockbusters, su vocación original era más artística: quiso ser pintor y, cuando se puso a estudiar cine, su intención fue la de dedicarse a los documentales. Pero su hermano Ridley, que ya había rodado películas como Alien o Blade Runner, le llamó y le dijo: “Tony, pasa de la BBC. Ven a trabajar conmigo y en un año conducirás un Ferrari.”


Pocos años después, con su segunda película, pudo comprarse mucho más que un Ferrari: Top Gun costó 15 millones de dólares y recaudó más de 350. Este año, está previsto su reestreno en 3D. Un buen homenaje para Tony.


Yahvé M. de la Cavada, 2012

viernes, 17 de agosto de 2012

Londres te ama, si sobrevives a ella

Escrito para Beefeater London Dry Gin:

A pesar de ser de origen pakistaní, pocos han descrito tan bien el pálpito de las calles de Londres como Hanif Kureishi. Se dio a conocer gracias a los guiones de dos pequeñas joyas de los 80 dirigidas por Stephen Frears, Mi Hermosa Lavandería y Sammy y Rosie Se Lo Montan, aunque lo que le catapultó definitivamente fue su primera novela: El Buda De Los Suburbios.

Un año después de su publicación, Kureishi también estrenó su primera (y única) película como director, con un título inmejorable: Londres Me Mata. A pesar de no haber tenido una gran acogida en taquilla, 20 años después la película prevalece como un excitante fresco de las bulliciosas aceras londinenses a primeros de los noventa. Las peripecias de un drogadicto en busca de un buen par de zapatos para presentarse a una entrevista de trabajo como camarero son una auténtica odisea en la Inglaterra de fin de siglo.


Dos años después, El Buda de los Suburbios se convirtió en una miniserie de cuatro episodios, con Naveen Andrews (el popular Sayid de LOST) en el papel de Karim, protagonista y narrador de la historia (Karim era, también, uno de los seudónimos que utilizaba Kureishi cuando empezó su carrera escribiendo novelas pornográficas durante los 70). El joven actor británico, aún muy lejos de la fama que le dio la serie de J.J. Abrams, había debutado dos años antes. ¿Adivinan dónde? En Londres Me Mata, claro.


Yahvé M. de la Cavada, 2012

lunes, 13 de agosto de 2012

La Soledad del Corredor de Fondo


Escrito para Beefeater London Dry Gin:

Estos días hay que hablar del espíritu olímpico que se respira en Londres. Ese espíritu de superación del deportista de élite no sólo ha quedado representado en el cine británico mediante la popular Carros De Fuego. Mucho antes, a principios de los 60, Tony Richardson filmó una de las grandes obras maestras del Reino Unido: La Soledad del Corredor de Fondo.

La historia de Colin, un joven problemático y ex presidi
ario que encuentra asilo emocional (y social) en los largos y solitarios entrenamientos como corredor de fondo, es una de las más grandes películas jamás filmadas en Inglaterra. Y Richardson, por descontado, uno de los grandes del cine inglés.

Una curiosidad: meses antes del estreno de La Soledad del Corredor de Fondo, Richardson se casó con la hija de uno de los protagonistas de la cinta, el gran Michael Redgrave. La hija no era otra que la excelente actriz Vanessa Redgrave, con la que tuvo dos hijas en sus cinco años de matrimonio. La mayor era Natasha Richardson, otra gran actriz (y mujer de Liam Neeson) que falleció trágicamenteen 2009, tras un accidente de esquí. La pequeña es Joely Richardson, la protagonista de la irreverente serie Nip/Tuck.

Yahvé M. de la Cavada, 2012

jueves, 9 de agosto de 2012

Cary Grant, genio y figura


Escrito para Beefeater London Dry Gin:

Nació Archibald Leach, pero todos le conocimos como Cary Grant. En 1933, cuando aún no se había hecho un nombre en Hollywood, contrajo el primero de sus 5 matrimonios con la actriz Virginia Cherrill, estrella en ciernes que no llegó a despegar a pesar de haber sido descubierta por Chaplin (es la muchacha ciega en “Luces de la Ciudad”) y haber rodado “La Huerfanita” junto a John Ford.

Se ve que el flemático y apasionado carácter británico de Grant no encajaba con una ambiciosa norteamericana de provincias, porque la cosa quedó en 13 meses de matrimonio y algún que otro intento de suicidio por parte del actor. Cherrill declaró en su momento “Archibald es muy monótono, cada noche me llama para decirme: querida, este mundo vulgar no se ha hecho para mí. ¿Te molestaría llamar a la policía para que vengan a recoger el cadáver?”


(Aún así, ahí no acabó la aventura británica de Cherrill. Tras su divorcio de Grant se casó con George Child Villiers, noveno Conde de Jersey, aunque 10 años después se divorció yo volvió a Los Angeles).

lunes, 6 de agosto de 2012

Filth


Escrito para -y publicado en- la web Big Bad London:

Quién lo hubiera dicho, un par de pimpollos como James McAvoy y Jamie Bell darán vida a los descarriados e inmorales protagonistas de Filth, adaptación cinematográfica de la novela de que ya está en post-producción y que se estrenará a principios de 2013.

Publicada en España como “
Escoria” por Anagrama, podría ser la novela más dura y salvaje del autor de Trainspotting, un auténtico compendio de animaladas que nadie imaginó que podrían ser trasladadas a la pantalla grande. Si Bruce Robertson (el personaje principal, interpretado por McAvoy) se enterase que esos niñatos van a ponerse en sus zapatos, se revolvería como gato panza arriba.

Trainspotting
de Danny Boyle nos enganchó a todos pero, cuidado: la “escoria” de Jon S. Baird (que debutó tras la cámara en 2008 con Cass) puede ser algo muy serio.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Nestor Munt & Enric Cervera - No Do (2007)

Extraído de mi reseña publicada originalmente en Tomajazz en febrero de 2008:

"Nestor Munt y Enric Cervera son dos francotiradores de la escena barcelonesa que llevan dando guerra en uno u otro frente desde los años 70. En un mundillo minoritario (el del jazz español) que pertenece a otro mundillo minoritario (el del jazz en general), ellos son un ejemplo perfecto de lo mas alternativo dentro de lo alternativo y de la gran música que se puede hacer desde las trincheras."

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"Una propuesta que va mas allá de lo jazzistico y que se apoya en un repertorio variado y sorprendente que capta el interés del oyente en todo momento. Tanto Munt como Cervera tienen un sonido fantástico en sus instrumentos “principales”, pero aquí hay mucho más que trompeta y contrabajo. El inteligente uso que hacen de la electrónica y la percusión lleva la música mas allá del “saber hacer” para entrar en el terreno de la creación de texturas y fondos fascinantes."


Puedes leer la reseña completa pinchando AQUÍ.

jueves, 26 de julio de 2012

Kurt Rosenwinkel - Bilbaína Jazz Club (Bilbao, 5 de mayo de 2011)

Reseña inédita de un concierto de Kurt Rosenwinkel en Bilbaína Jazz Club en mayo del pasado año.

La reseña se escribió para tomajazz.com, pero me olvidé de enviarla y se quedó durmiente en mi ordenador. Cuando me quise dar cuenta ya hacía demasiado tiempo del concierto y no tenía mucho sentido publicarla. Sí, esas cosas pasan.


Kurt Rosenwinkel Quartet en BJC, mayo de 2011

Viendo el interior de Bilbaína Jazz Club el día del concierto de Kurt Rosenwinkel, uno podría pensar que quien tocaba esa noche era una superestrella. Nunca he entendido del todo la fascinación de cierto sector del público de nuestro país (en especial músicos y gente relacionada con las escuelas de jazz) con Rosenwinkel. Es decir, el tipo es bueno, sí, pero, ¿tan bueno? Pensando sólo en guitarristas, se me ocurren al menos una docena de nombres en activo que tienen mucho más que decir que él, por muy talentoso que sea (que lo es). Pero la cosa, en Bilbao, se veía venir. En cierto modo, el concierto había dejado de ser un acontecimiento exclusivamente musical, provocando un éxodo positivo, aunque menos habitual de lo deseable, al jazz en directo que se vive en Bilbao cada jueves por la noche.

Dicho esto, Rosenwinkel evaporó todas las consideraciones no musicales una vez empezó a tocar. Confieso que un servidor anhelaba bastante más las participaciones del pianista Aaron Parks, un músico que he reivindicado con ahínco desde hace años. Sin embargo, aquí entró en juego ese concepto tan abstracto que puede, de un plumazo, cargarse un buen concierto: las circunstancias. Tampoco quiero ser catastrofista, porque el concierto no se fue al traste, ni mucho menos. Pero, las circunstancias técnicas condicionaron inexorablemente lo ocurrido sobre el escenario, empezando por el propio Parks. El piano, sonorizado (aparentemente) con un solo micro (¿?) sonaba descompensado, agudo y estridente, lo que obligó a Parks a mantener un estilo muy percusivo en todos los compings y a solear incómodo, haciendo ver en varios momentos, mediante gestos, que no escuchaba bien como para improvisar.

Pero esto no sólo era cosa del piano o del equipo. El batería Justin Faulkner es un joven de mucho talento que, o no controla, o no gusta de controlar, su descomunal pegada. Eso, en un club pequeño, es algo muy peligroso, y en Bilbao supuso que resultase imposible escuchar el contrabajo de Eric Revis, además de la mencionada incomodidad de Parks.

¿Y qué hacía Rosenwinkel entretanto? Pues levantar cada aspecto cuestionable del concierto, tocando a un gran nivel y dando una lección de liderazgo y buen gusto. El guitarrista toca con una técnica extraña, casi antiacadémica, usando muy poco el meñique y haciendo difíciles algunas cosas que deberían ser más fáciles. Pero todo le suena como los ángeles. Se nota que escucha mucho rock y, en el concierto, recurrió en más de una ocasión algún lick de Pat Metheny, siempre con clase y creatividad. Su discurso fue coherente e intenso y hay que otorgarle, por derecho, los mejores momentos del concierto.

Rosenwinkel fue un tipo muy popular en la comunidad jazzística hace unos años; desde entonces su popularidad ha ido decreciendo, en parte por su traslado a Europa y en parte por la falta de apoyo de las grandes discográficas. Pero es innegable que está en forma y que aún tiene muchas cosas que decir.

jueves, 19 de julio de 2012

John Lee Hooker - Alone (1976)

John Lee Hooker lo sabe todo. Su voz es sabia, sus historias eternas. Su guitarra siempre va a tiempo, aún cuando no va a tiempo. Es el Blues.

Cuando toca él solo, se sienten los huesos bajo la carne. Su voz es hipnótica. Es difícil de describir. Como si hiciese falta.

John Lee Hooker lo sabe todo. O, al menos, suena como si así fuera.

jueves, 12 de julio de 2012

Andy Milne - Dreams And False Alarms (2006)

Reseña publicada originalmente en Tomajazz.com en enero de 2008

Seguro que el primer sorprendido del resultado de este disco fue el propio Andy Milne. De alguna manera, tal y como explica en la carpetilla el pianista, la posibilidad de grabar a piano solo se le plantó en las narices sin pretenderlo, y ni mucho menos buscarlo.

Hay quien dice que las grandes cosas ocurren por casualidad, y en este caso, Dreams And False Alarms es buena prueba de ello. La mayoría de nosotros conoce a Milne como pianista de Steve Coleman, Ravi Coltrane o Ralph Alessi, entre otros, además de su propio proyecto, Cosmic Dapp Theory. Pues bien, olvídense de lo que han oído hasta ahora. El retrato que compone Dreams And False Alarms es difícilmente abarcable, pues el pianismo de Milne bebe de tantas fuentes (desde Paul Bley a Geri Allen) que se vuelve completamente independiente, fuera del tiempo y del espacio.

Su estilo se presenta deliciosamente errático, los temas comienzan en un sitio y, para cuando terminan, han estado en tantos otros, que uno tiene la sensación de flotar en una maravillosa deriva. La elección de los temas no originales alude a la formación musical (y por consiguiente, emocional) del propio Milne, y no rinde tributo en absoluto a la vulgar moda de “jazzificar” frívolamente temas pop y rock. Las reinterpretaciones de Neil Young, Joni Mitchell, Bob Marley, Bob Dylan o Sting suenan completamente desligadas de las originales en la medida en que en este disco, la interpretación es el caminante y el pianista, el camino.

Después de escucharlo una y otra vez, sigo descubriendo verdadera magia detrás de cada nota y no puedo evitar rendirme ante una música que te envuelve y actúa como un bálsamo para el alma. Si no se lo creen, escúchenlo, y luego me cuentan.

Yahvé M. de la Cavada, 2007

jueves, 5 de julio de 2012

VOLVER...


Ay, la vida. 
Lennon decía que era lo que pasaba mientras hacías planes para el futuro, y no le faltaba razón. Peter Bagge cinceló con meridiana claridad que “la vida es una mierda, y encima te mueres”. En ese línea, y mucho antes que Bagge, el gran Woody Allen abría su gloriosa Annie Hall con un chiste que ya cité hace unos meses en un artículo (dos mujeres de edad están en un hotel de alta montaña y dice una “vaya, aquí la comida es realmente terrible” y contesta la otra “sí, y además las raciones son tan pequeñas…”). Frank Capra siempre me recuerda que la vida es maravillosa pero, la verdad, también es un jaleo de cuidado.

Todo esto viene a que, a cuenta de la vida –la mía en concreto– este humilde y bienintencionado blog musical se ha visto interrumpido durante muchos meses, cosa que lamento profundamente. Tengo la suerte (ahora más que nunca) de tener mucho trabajo y muchas cosas pendientes que se reproducen a velocidad incontrolable. Y claro, lo primero que uno descuida es lo que tiene más cerca. Cosas de la confianza, que a veces da asco. 

Pero estoy de suerte. 
Lo mejor de irse es poder volver, así que aquí seguimos. Y no sólo eso, sino que 1dm1dm va a volver de la mejor forma posible: como si no se hubiese ido nunca. En los primeros días publicaré algunos posts retrospectivos, como si hubiesen salido a su debido tiempo. De hecho, si no existiese esta aclaración que estás leyendo, dentro de poco nadie sabría que me fui, para volver.

¿Por qué? Pues, principalmente, porque puedo. Porque Internet nos permite esto, reescribir nuestra ciberhistoria y mostrar algunas cosas como nos hubiese gustado que fuesen, en vez de cómo realmente fueron.

Así que, bienvenidos al 1dm1dm del pasado y del presente. El del futuro, con suerte llegará pronto. Gracias por estar ahí.


Nota: intentado arreglar el desaguisado que se me ha ido acumulando en el blog, he publicado todos los comentarios que tenía pendiente de moderación. Ruego disculpas a todos los comentaristas, y les agradezco su interés y apoyo. Iré respondiendo cuanto antes.

miércoles, 27 de junio de 2012

Good Rats - From Rats To Riches (1978)

Nunca han sido muy populares, pero esta banda de Long Island facturaron algunos discos muy disfrutables durante los años 70. A medio camino entre el hard-rock, el blues y algunos ramalazos pop, este From Rats To Riches es una gran píldora de buen rollo rockero.



Lideraba (y creo que aún sigue en ello) el vocalista Peppi Marchello, que además escribía todas las canciones. Como tantos de la época, es uno de esos buenos discos, de buenas bandas, que no tuvieron la suficiente repercusión como para entrar en las enciclopedias. Pero mola.

jueves, 21 de junio de 2012

The Hot Wok - Main Dish (2012)


Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:



Nueva Orleans es la cuna de gran parte de la música del siglo XX, una ciudad que se deja reivindicar siempre que una banda mezcla groove, jazz, funk y buen rollo. Si ponemos al fuego de Periko Raéz un poco del trombón de Gonzalo Fdez, de la tuba de Jonko Sánchez y del suntuoso saxo de Raúl Romo, la receta resultante es tremenda, y nos traslada a Nueva Orleans con un jazz muy bien condimentado, sin perder un ápice de credibilidad. Muy recomendable.

Visítales en: www.myspace.com/thehotwok

miércoles, 13 de junio de 2012

Nevermind Trio - Be (2011)

Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:

Segunda entrega de Nevermind, reconvertidos (para bien) en trío, dejando atrás la música de Nirvana y presentando un programa escrito principalmente por ellos. “Be” vuelve a ser una excelente tarjeta de visita de un grupo que se crece en directo.



Algunos temas no son particularmente destacables, pero en los desarrollos se percibe la química de los músicos y se confirma que este proyecto, uno de los más interesantes del jazz en Euskadi, tiene mucho que ofrecer aún.

martes, 5 de junio de 2012

Mikel Andonegi - Hiru (2011)


Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:



No es habitual escuchar a un joven jazzista que se sitúa en la línea de gente como Robert Glasper o Robert Mitchell. Hiru es un sobresaliente en concepto y un notable en ejecución, pero el resultado final está condicionado por algunas partes vocales (escritas con admirable valentía) y una pronunciación inglesa que condena piezas como “Colonel Parker”. En ocasiones, brillante, en otras, errático. Con todo, uno de los mejores debuts que se han escuchado en tiempo.

lunes, 28 de mayo de 2012

Carlos Velasco - Muy Personal (2011)

Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:

Hay muchos Carlos Velasco, no hay duda. Todos son el mismo, y todos son guitarristas excepcionales, sea en el estilo que sea. Para su primer disco como líder se ha decantado por el jazz, música a la que se dedica particularmente en los últimos años.



Acompañado por Borja Barrueta e Iván San Miguel, y con destacables colaboraciones de amigos como Santi Ibarretxe y Gorka Iraundegi, Velasco ofrece un disco honesto que le sitúa entre lo más interesante del jazz vasco del momento.


sábado, 19 de mayo de 2012

Gabacho Connection - Gabacho Connection (2011)

Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:

Cuando uno escucha hablar de jazz americano, europeo o español, en ocasiones sólo hace referencia a la procedencia de los músicos implicados. Pero hay veces en que esa etiqueta se refiere a la sonoridad de la música, a la forma enfocarla y de tocarla.



Este grupo de procedencia mixta y divertido nombre ha traspasado esa barrera, facturando un sólido álbum con estupendas melodías y mucho gusto. Suena a jazz europeo, intercontinental y, sobre todo, bueno.

Visitales en: www.gabachoconnection.es

jueves, 10 de mayo de 2012

The Cherry Boppers: El funk que surgió del frío (octubre de 2011)

Entrevista publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:


The Cherry Boppers: El funk que surgió del frío

Llevan muchos años demostrando que se puede hacer funk de primera desde tierras nórdicas y hacer bailar a un muerto si es necesario. Los Cherry Boppers dan el estirón en “Shakin’ The Hood”, un nuevo álbum en el que rompen con algunas cosas del pasado: “Lo hemos vuelto a hacer, hemos vuelto a renovar nuestro estilo. Sé que suena un poco narcisista, pero es verdad. Como hicimos en 2008 con "Play It Again", nos hemos enclaustrado en el local y en el estudio para crear un funk más elaborado, con nuevas incorporaciones instrumentales, cuarteto de cuerdas en algunas pistas, etc”. Vienen producidos por el gran Roberto Sánchez –auténtico genio y líder de Lone Ark– que también protagoniza una pista, como otros colaboradores ilustres: “Maika (The Sweet Vandals) era la voz femenina perfecta para cantar un tema con nosotros y la colaboración con RdRumba junto con los raperos Acheset y Alma de Nómada ha sido un sueño hecho realidad”. Algunos cambios de formación, lejos de desestabilizar a la banda, parecen haberla reforzado: “La familia Bopper sigue intacta, son muchos años para que se rompa tan fácilmente. Más bien es una evolución, algo que debíamos hacer. Renovarse o morir. La energía sigue siendo la misma, sólo que más elaborada, y producida con más mimo”. Autoeditan orgullosos, después de haber tenido “algunas ofertas en su día de varias discográficas, pero en condiciones bastante lamentables. En cuanto a lo de la autoedición, ya empezamos a hacerlo con nuestro anterior trabajo "Remix It Again!". Ser nuestros propios jefes es más caro para nuestros bolsillos pero mucho más barato para nuestra salud”. Ahora planean recorrer la geografía española una vez más con un solo objetivo: hacer menear traseros hasta la madrugada “Allá donde tocamos, siempre hay gente dispuesta a bailar durante todo el concierto, y nosotros no les defraudamos. Ése es nuestro tótem”.

Yahvé M. de la Cavada, 2011

miércoles, 2 de mayo de 2012

Hot In Town Jazzmen - Residence Cafe (Bilbao, 16 de septiembre de 2011)

Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:


Hot In Town Jazzmen
Lugar: Residence Cafe (Bilbao)
Día: 16 de septiembre de 2011
Público: anacrónico

No hay palabras para expresar la labor que hace el Residence Café con respecto a la música en directo en la capital vizcaína. Es decir, las hay, muchas y bastante grandilocuentes, pero cuando uno se para a pensar en ello, lo normal es quedarse sin palabras. El Residence ha conseguido crear un escenario que ya es básico para entender la música en directo de la ciudad. Una iniciativa privada y arriesgada que, sin ninguna ayuda y con muchas más cosas en contra que a favor, se ha convertido en buque insignia de la escena alternativa de la ciudad. Muchos proyectos interesantísimos encuentran en ese pequeño espacio un oasis donde presentarse ante un público reducido, pero muy fiel. Un buen ejemplo es la música de un grupo tan atípico como destacable: Hot In Town Jazzmen. Este excelente cuarteto presenta jazz tradicional desde una óptica muy concreta, trabajando exclusivamente con el repertorio del enorme (y no tan conocido como debiera) trompetista Jabbo Smith, ciñéndose al milímetro a los arreglos y el sonido de los temas originales. Desde la primera nota que tocan, resulta complicado no verse transportado a los días de Scott Fitzgerald y la ley seca y, aunque la música de Smith puede parecer sencilla para el oyente, en realidad es de una gran complejidad, lo que da aún más valor a que un grupo como este nazca y crezca en terreno hostil. Que, además, suene tan condenadamente bien, parece un verdadero milagro.

Yahvé M. de la Cavada, 2011

lunes, 23 de abril de 2012

Mostly Other People Do The Kiling - 46 Festival de Jazz de San Sebastian (19 de julio de 2011)

Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:


Mostly Other People Do The Killing
Lugar: Museo San Telmo (Heineken Jazzaldia, Donostia)
Día: 19 de julio de 2011
Público: Estupefacto


Hay una cierta confusión instalada en la sociedad actual con respecto al jazz. Algunos creen que es una música de conservatorio, facturada por y para músicos o entendidos; respetable, pero aburrida. Quienes consulten los medios generalistas, entenderán que el jazz es música tenue y nocturna, estupendo hilo musical para cenas, citas y somnolencia. Como en un gigantesco embudo musical, al grueso de la población interesado en la música –en mayor o menor medida– el concepto de jazz le llega sesgado y diluido, mezclado con opiniones de periodistas o medios que poco saben del tema. Los escenarios principales de los festivales veraniegos –principal escaparate de esta música para los neófitos¬– corroboran y se alimentan de esos presupuestos pero, hurgando bien en los programas, uno puede encontrar el auténtico jazz del siglo XXI intentando abrirse paso desde las profundidades. Eso es exactamente lo que pudimos vivir los afortunados que, en plena madrugada, asistimos boquiabiertos al concierto de una de las mejores bandas del momento: Mostly Other People Do The Killing. El sentido del humor que denota su nombre se traduce a su música, una mezcla de tradición y modernidad, irreverente, ruidosa y visceral. El descontrol y la actitud conviven con el virtuosismo en manos de cuatro jóvenes que saben bien qué es el auténtico jazz y, sobre todo, qué no lo es. La próxima vez que estén por aquí no se los pierdan.

Yahvé M. de la Cavada, 2011

sábado, 14 de abril de 2012

Satoko Fujii & Natsuki Tamura - In Krakow In November (2005; ed. 2007)

Sólo hay una cosa que reprocharle al sello polaco Not Two: que no es tan fácil como debiera conseguir sus discos. Aparte de esto, todos son ventajas: buen gusto, cartera de músicos impresionante, buenas grabaciones e ideas muy claras.



La pianista japonesa Satoko Fujii ya tiene algunos títulos en este sello, y este es una verdadera delicia. Un precioso dúo con su marido, el excelente trompetista Natsuki Tamura, que parece dejarse infectar de cierta serenidad europea en algunos cortes.

Una verdadera maravilla: escuchando el primer tema se queda uno enganchado hasta el final.

viernes, 6 de abril de 2012

Steve Lacy - Hooky (1976)

Steve Lacy en solitario siempre es genial.



El CD, reeditado por Emanem, contiene una burrada de tomas que no estaban en el LP original, incluyendo la suite "Tao" y "Revolutionary Suicide". Este Martin Davidson es un crack.



(Comprado directamente al sello mediante su web en 2010 o 2011)

jueves, 29 de marzo de 2012

Wayne Shorter Quartet - 32 Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz (15 de julio de 2008)

Este verano actuará Wayne Shorter en el Festival de jazz de Getxo. Si un concierto de Shorter es, de por sí, un acontecimiento, esa noche lo será más, porque en la batería estará Jorge Rossy en lugar del habitual Brian Blade.

Aprovecho para recuperar aquí mi reseña del concierto de Shorter en el Festival de Jazz de Vitoria de 2008, publicada originalmente en Tomajazz.


WAYNE SHORTER QUARTET - 32 Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz

Con Shorter, uno nunca sabe. De una de sus actuaciones puede esperarse lo mejor o (en ocasiones) lo peor, pero es imposible saber lo que va a pasar. Por otro lado, Shorter lleva unos cuantos años trabajando en una línea muy interesante con su cuarteto habitual, que completan Danilo Pérez al piano, John Patitucci al contrabajo y Brian Blade a la batería, lo que garantiza en cierta forma un concierto interesante.

En cualquier caso, de todos los grandes músicos de su generación Shorter es, sin ninguna duda, uno de los pocos (si no el único) que sigue buscando, explorando las posibilidades de la composición e improvisación. El resto ha caído en plácidos conformismos y agradables rutinas que, aunque probablemente merecen, dejaron de interesar al aficionado exigente hace tiempo.

El concierto del veterano saxofonista en el 32 Festival de Jazz de Vitoria fue un capítulo más de esa búsqueda, una deliciosa muestra del camino que va trazando cada vez que se pone sobre un escenario. El público, con cierto grado de sorpresa y desconcierto, escuchó un largo muestrario de temas enlazados con sólo una pausa para tomar aire (¿o fueron dos largas piezas con varias partes?), aparte del obligado bis. El cuarteto estaba perfectamente compenetrado, como es natural dado su bagaje, con un Danilo Pérez que marcaba los cambios y la dirección a seguir, una locomotora de dos cabezas llamadas Patitucci y Blade y un amo y señor de todo el espectro musical, que se elevaba sobre sus compañeros dejando claro quién mandaba allí.

El resultado, poco más de una hora de intensa comunicación musical, de fragmentos entrelazados en los que no había necesidad de solos marcados ni de personalidades contrapuestas, sino de exprimir esa mezcla perfecta entre improvisación y composición. Si esa mezcla es exitosa o trascendente es lo de menos. La búsqueda es real, la inquietud y su inmediata consecuencia palpables, y eso no es ni más ni menos que puro jazz.

Shorter merece todos los honores por el simple hecho de intentarlo, de permanecer en la verdadera vanguardia del jazz, en ese complicado y apenas transitado sendero por el que caminan los grandes creadores.

Afortunadamente, a pesar de lo esperado por muchos, el saxofonista no se sometió al patético circo que montó su amigo Herbie Hancock en la siguiente actuación. La velada se volvió amarga por la inevitable comparación de dos personalidades tan importantes, que vieron unidos sus destinos durante muchos años y a quienes la vida ha vuelto antagónicos: Shorter con muchísimo que ofrecer aún y Hancock, a quien parece no quedarle nada de música dentro; tan sólo una insoportable sensación de vacío y de mediocridad innecesariamente exhibida.


Yahvé M. de la Cavada, 2008

sábado, 17 de marzo de 2012

Gerald Clayton - Bond. The Paris Sessions (2011)

Nueva reseña inédita, escrita el año pasado. No recuerdo ni para qué publicación era...


Ya hace tiempo que el joven pianista Gerald Clayton me recuerda al Ahmad Jamal de primera época. En parte por su estilo, el cual, sin guardar demasiados parecidos con el de Jamal, sí tiene esa cualidad aérea e inesperada que hizo famoso al de Pittsburgh.

Tal vez sea, también, por su uso del espacio, de las frases cortas y certeras. O tal vez, incluso, por su tendencia a interpretar a un outsider sin rebeldía, a ser un pianista que parece estar destinado a tener una trayectoria paralela al jazz de su tiempo, sin llegar a zambullirse en otra carrera que no sea la suya.



Clayton tiene, o parece tener, un alma independiente, aunque no combativa. Si ustedes le escuchan en los grupos de Roy Hargrove verán que tiene capacidad de adaptación (¿la tenía Jamal?) aunque, al mismo tiempo, también da la sensación de que el suyo es otro lenguaje, algo diferente.

Bond, el segundo registro como líder del joven Clayton, reafirma algunas de estas suposiciones. Acompañado de sus fieles Joe Sanders y Justin Brown (un baterista de mucho talento, tan joven como Clayton), el pianista se mete en un pequeño berenjenal de composiciones originales que tontean con lo conceptual volviendo recurrentemente sobre títulos que incluyen ese “vínculo” que da nombre al disco.

En realidad, el disco es más una promesa que una realidad, más un proyecto que una obra definitiva. Los músicos parecen relajados (¿tal vez demasiado?) y hay una poderosa interacción entre ellos, pero hay pasajes un poco erráticos en los que el trío busca más de lo que encuentra. Esa búsqueda se agradece, y ya muestra más de lo que ofrecen muchos músicos jóvenes, pero es difícil considerar Bond como un disco clave en la carrera del pianista.


Yahvé M. de la Cavada, 2011

viernes, 9 de marzo de 2012

Sonny Rollins - 32 Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz (18 de julio de 2008)

El próximo mes de julio, Sonny Rollins volverá a nuestro país para actuar de nuevo en el Festival de Jazz de Vitoria. Todo un acontecimiento, sobre todo por ser Rollins quien es.

Aprovecho para recuperar la reseña que escribí tras su concierto en 2008 en el mismo festival, publicada originalmente en Tomajazz.


SONNY ROLLINS - 32 Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz (2008)

Rollins es Rollins. Y punto.


Dicho de otra forma, si Sonny Rollins subiese a un escenario, saludase, soplase un “do” en su saxo tenor y se fuese, ya estaría bien.


Habiendo dejado esto claro, el que uno de los jazzmen mas importantes de la historia nos dé una gran velada de saxo tenor es un lujo. Otra cosa es que Rollins es Rollins, y su banda es… su banda.

Pero no hablemos de la banda. No hablemos de un conjunto plomazo, de un Clifton Anderson interesante pero rutinario, de un Bob Cranshaw cumplidor (aunque no tenga nada que demostrar a estas alturas), de un Bobby Broom aburrido hasta la extenuación o de una rítmica de la que ni me acuerdo, ni quiero acordarme. Hablemos de Sonny Rollins.

El coloso abrió el primer set con un “They Say It’s Wonderful” en el que, ni corto ni perezoso, se permitió tocar gran parte de su solo acompañado únicamente por bajo y batería. A pesar de todo, ese momento nos transportó a la época en que Rollins lideraba el trío más fantástico del planeta. Después, un “In A Sentimental Mood” en el que el maestro se puso coltraneano durante su solo (como guiñándole un ojo al viejo John), y que nos dejó anonadados con la calidez de su tono. Con su avanzada edad, Rollins cerró más que solventemente el tema con una de sus famosas codas en solitario.

El glorioso sonido y la fuerza del coloso empezaron a verse mellados en el tercer tema, el original en 3/4 “Someday I’ll Find You”, que se vio arrastrado por el plomizo ambiente del conjunto y el interminable y pesado solo de Bobby Broom. Aquí acabó el primer set, y la cosa parecía haberse desinflado. Rollins seguía siendo Rollins, pero la edad es mala compañera en conciertos de más de dos horas.

El segundo set comenzó con un calipso de los que tanto gustan al maestro, muy parecido al que, creciendo coro a coro, le brindó una gran ovación en su actuación en el festival de 2006. El concierto avanzaba y aunque todo estaba bien, no acababa de arrancar. Entonces, un “My One And Only Love” apoteósico, nos trajo al coloso de vuelta. Con un sonido grueso y un profundo vibrato, volvimos a quedar cautivados ante el gran Rollins, que parecía más atemporal que nunca. De nuevo, una titánica coda que pasó por todo, desde el bop a Ayler, citando en el camino “La Marsellesa”, el célebre “Blue Moon” e incluso un famoso espiritual que, según afirmó Rollins a mitad de la coda y entre risas, empezó por error.

La cosa ya estaba ardiendo y “Sonny, Please” nos remató, con el saxofonista emitiendo cadencias de largas notas sostenidas y tocando fragmentos con respiración circular. En una palabra: impresionante. Rollins dándolo todo, y lo que es mejor, dándonoslo a nosotros, al público que se mantenía fascinado frente a él.

El concierto acabó ahí, con el listón lo más alto posible, y el escueto bis (un sencillo blues de doce compases) fue solo la guinda del pastel. La magia estaba creada y el recuerdo ya era imborrable. Un recuerdo poblado únicamente por el maestro, el grande entre grandes.

En 2006 vimos un buen concierto de un gran saxofonista, en el que su banda estuvo competente y adecuada. En 2008 vimos a un Sonny Rollins pletórico y apabullante en una actuación inolvidable. El resto, no tiene demasiada importancia.

Yahvé M. de la Cavada, 2008

viernes, 2 de marzo de 2012

Jan Lundgren - Magnum Mysterium (2007)


Reseña inédita, prevista originalmente para el número 104 de la revista Cuadernos de Jazz
(enero-febrero 2008)


Jan Lundgren es un pianista sueco habitualmente ligado a la escena bop, técnicamente dotado pero no demasiado original ni brillante. En Magnum Mysterium, un homenaje a Bergman un tanto pillado por los pelos, arregla y añade su piano y el chelo de Lars Danielsson a obras polifónicas renacentistas.



La utilización del coro es pueril y obvia, y consigue el dudoso honor de hacer que piezas que van del siglo XV al XVII suenen prácticamente igual. Además, el piano aparece como un intruso, no como un complemento, y en ningún momento acaba de tener demasiado sentido su presencia.

Para los amantes del jazz este disco no tiene nada interesante, pues las presuntas improvisaciones son predecibles e insulsas; asimismo, los amantes de la música antigua, encontraran que el coro es plano y exento de matices o relieve. Para unos y otros, este es un disco soporífero que, por irritante, ni siquiera provoca somnolencia.

Yahvé M. de la Cavada

sábado, 18 de febrero de 2012

Joey Calderazzo - Amanecer (2006)

Reseña publicada en Tomajazz en octubre de 2007


Cuando Joey Calderazzo publicó Haiku, su primera grabación en piano solo, resultó una agradable sorpresa. A esas alturas no tenía nada que demostrar, pero el piano solo es una dura prueba que no todos superan con éxito. A pesar de incluir cuatro temas en los que Claudia Acuña y Romero Lubambo forman dúo o trío con el pianista, Amanecer es, en esencia, un disco en solo. Dicho ésto, es inevitable pensar que estamos ante la continuación de algo empezado o, en todo caso, de paso más dentro de una estética muy concreta.



Lamentablemente, Amanecer resulta un tanto decepcionante. Calderazzo nunca ha sido una voz particularmente personal y, aunque ha ido desligándose poco a poco de sus marcadas influencias (Hancock, Tyner, Kirkland…), su búsqueda le ha jugado una mala pasada. Independientemente de ostentar el dudoso honor de tener una de las portadas mas feas y horteras de los últimos años (digna del peor recopilatorio de Fausto Papetti), el disco va de un paisaje musical a otro en una especie de sinsentido estilístico que desorienta completamente al oyente. Esto no quita que haya pasajes interesantes y momentos brillantes, pero Amanecer suena a cuaderno de bocetos.

“Sea Glass” desarrolla una atmósfera de quietud fantástica, pero se alarga y acaba volviéndose lánguida. “Toonay” derrocha una urgencia insostenible y uno acaba preguntándose si el propio Calderazzo sabe qué esta tocando o si simplemente se ha enzarzado en una absurda competición consigo mismo. “Waltz For Debby” recibe un tratamiento interesante pero, una vez más, uno se queda con la sensación de que se alarga sin necesidad. Curiosamente, es en los temas en los que colaboran Acuña o Lubambo en los que más destaca el pianista. Tanto en el tema que da nombre al disco como en “The Lonely Swan”, las improvisaciones de Calderazzo son excitantes e inteligentes y trazan la verdadera dirección del futuro de su carrera.

Este disco puede vivirse como un alto en el camino o como un bache en la carretera; como una mala noche de fiesta o como una despedida de soltero aburrida y catastrófica. Lo importante es que mañana será otro día, y que tiene bastante buena pinta; o al menos, mejor pinta que hoy.

Yahvé M. de la Cavada, 2007

miércoles, 8 de febrero de 2012

Stan Getz - Voyage (1986)

Este disco fue la primera grabación en la que Stan Getz coincidió con Kenny Barron, que desde entonces fue una especie de alter ego musical del saxofonista hasta su muerte en 1991.

En cierto modo, esta grabación inaugura la última etapa de la carrera de Getz, y una de las más celebradas también. Tras Voyage llegarían discos ya clásicos como Anniversary! y Serenity (ambos grabados el mismo día en directo en Copenhague) y el inolvidable disco a dúo People Time, todos ellos junto a Barron.



El tema que da título al disco es la más memorable de todas las composiciones de Barron. El pianista la había grabado por primera vez para su disco What if?, sólo un mes antes de grabar esta versión con Getz. No es la primera vez que Getz regrababa una nueva pieza de uno de sus músicos tan rápido: cuando grabó "La Fiesta" de Chick Corea para su Captain Marvel, no había pasado ni un mes desde que Corea la hubiese grabado en el debut de Return To Forever (aunque cuatro meses antes, Elvin Jones también le había dado una oportunidad al tema en Merry-Go-Round).

El grupo en Voyage es ejemplar, con George Mraz, Victor Lewis y algunas aportaciones de Babatunde (no especifican más, pero entiendo que es Babatunde Lea), aparte del propio Barron.

A destacar un precioso "Yesterdays" que comienza con Getz y Mraz a dúo durante un buen rato.

lunes, 30 de enero de 2012

Dani Pérez Trío - Bilbaína Jazz Club (Bilbao, 8 de marzo de 2007)

Extraído de mi reseña, publicada originalmente en Tomajazz.com en marzo de 2007:

"Individualmente, Pérez domina el fraseo de manera pasmosa y construye esas improvisaciones tan características en las que el solo discurre con naturalidad entre líneas y constantes inversiones de acordes. Mengual, por su parte, aglutinó durante todo el concierto los numerosos conceptos que desarrollaba el trío; como solista empezó algo frío, aunque en el segundo pase remontó el vuelo y nos obsequió algunos momentos memorables.

Pero, a pesar de las excelencias de sus compañeros, Xirgu resultó el protagonista de la noche, con una pegada imparable y un drive absolutamente contagioso. Desde el primer momento, empujó con fiereza y creatividad al grupo, recordándonos a todos por qué es uno de los mejores baterías que ha dado este país.

Así, entre complicidad y soltura, se fueron desgranando “In Your Own Sweet Way”, renombrada como “Induráin” en honor a Benet Palet, “On Green Dolphin Street” convertida en “Iturribide Kalea”, el original “Hipnosis” con ecos de Frisell, la versión de Pérez del “Plaza Real” de Shorter e incluso un original construido sobre un clip sampleado de Chiquito de la Calzada. Todo con el desparpajo y la tranquilidad de estar entre amigos, con un público entregado y una noche de disfrute, sin más objetivo que tocar y pasarlo bien."

Puedes leer la reseña completa pinchando AQUÍ.

miércoles, 25 de enero de 2012

James Newton - Portraits (1982)

Uno de esos discos, publicados por el fantástico sello India Navigation entre finales de los 70 y primeros de los 80, que tanto me gustan. No viene especificada la fecha de grabación (ni siquiera en la web de Newton), pero la edición lo situa en 1982.

La cara B del álbum contiene dos temas llamados "Portrait Of David Murray" y "Portrait Of Pheeroan akLaff". Ninguno de ellos toca en el disco, pero sí lo hicieron mucho con Newton en aquella época.



Junto al flautista, algunos de sus habituales: el chelista Abdul Wadud, el gran Cecil McBee, el batería fundador del Art Ensemble of Chicago Phillip Wilson y, en un tema, el pianista Bob Neloms.

La copia que compré de este disco hace un par de años, lleva una pequeña pegatina manuscrita que dice: "superb flute based contemporary jazz".

Creo que eso lo dice todo.

lunes, 9 de enero de 2012

Carla Bley's The Lost Chords find Paolo Fresu - Ciclo 365 Jazz Bilbao (22 de abril de 2010

El otro día publiqué aquí la reseña del disco de The Lost Chords find Paolo Fresu, pero lo que quería realmente era publicar la reseña del concierto que este mismo grupo ofreció en Bilbao en abril de 2010.

La reseña fue publicada originalmente en Tomajazz.

CARLA BLEY – THE LOST CHORDS FIND PAOLO FRESU - Ciclo 365 Jazz Bilbao (2010)

Dentro de la errática programación de 365 Jazz Bilbao aparecen de vez en cuando conciertos de primera categoría, como el de Carla Bley y su proyecto The Lost Chords. Mediante la coletilla “find Paolo Fresu”, el grupo se convirtió en quinteto en su última encarnación y así es como pudimos disfrutarlo en el recién reabierto Teatro Campos Elíseos. Según aclaró la propia Carla, era la primera vez que el grupo actuaba en casi dos años, algo que nadie hubiese percibido de no haber sido anunciado.

La química entre el grupo original, con Bley, el fiel Steve Swallow, Andy Sheppard y Billy Drummond, es algo muy serio, y la unión con Fresu no hace más que enriquecer el conjunto. Todos son solistas (incluso Carla tuvo un momento de despegue) y cada uno tiene su rol perfecto y definido. Un grupo muy difícil de cuestionar.

Abrieron el concierto con la larga suite “The Banana Quintet”, un conjunto de composiciones impresionante. Tanto, que en directo ocurre algo muy parecido a lo que uno encuentra en el último disco del grupo: “The Banana Quintet” es una obra tan perfecta, compacta y redonda que todo lo que viene después suena a extra, a bis largo.

Paolo Fresu y Andy Sheppard protagonizaron varias partes solistas pero, como suele ocurrir cuando está Steve Swallow por medio, el bajista ofreció los momentos más interesantes del concierto. El técnico de sonido no supo acompañarle pero, las líneas de Swallow, melódicas y misteriosas, volvieron a elevarse sobre un auditorio que le ovacionó calurosamente al final del concierto.

Entre los temas interpretados después de “The Banana Quintet” hay que destacar una habanera del maestro Manuel Iradier con la que Bley conquistó al público bilbaíno, y la versión de “Ad Infinitum” con la que se cerró el recital, un tema que se grabó originalmente para el maravilloso Dinner Music y que Bley recuperó para este grupo en su último disco.

Carla Bley, sea con la formación que sea, siempre es una apuesta segura, al igual que Charlie Haden, otro protagonista de esta temporada de 365 Jazz Bilbao. En el futuro, sería fantástico poder verlos juntos, con toda la Liberation Music Orchestra arropándolos. Por pedir que no quede.

Yahvé M. de la Cavada, 2010

otros días, otros discos

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